La comitiva corporativa estuvo liderada por el empresario Diógenes Bexaira, cabeza del grupo inversor responsable de La Dorada Resort, quien detalló los lineamientos del plan de negocios y la implantación del complejo.
"Traemos a Corrientes una inversión montada en una villa turística, es un modelo de negocio validado en el exterior y que decidimos implantar en la capital correntina", precisó el ejecutivo tras el encuentro con el mandatario provincial, ponderando las facilidades institucionales y las ventajas comparativas que ofrece la provincia para la radicación de emprendimientos de escala internacional.
El máster plan de la futura villa turística prevé una ocupación de suelo de proporciones inéditas para el ejido urbano capitalino, abarcando una superficie total de 300 hectáreas.
Dentro de ese predio, el área destinada específicamente al casco del resort y los amenities hoteleros principales ocupará unas 50 hectáreas, mientras que la extensión restante se afectará a un desarrollo inmobiliario residencial que proyecta el loteo de más de mil parcelas de perfil residencial y vacacional.
El objetivo técnico del consorcio apunta a dinamizar y expandir de forma sustancial la capacidad de alojamiento de alta gama tanto en el municipio capitalino como en la provincia.
Los inversores brasileños formalizaron un cronograma de ejecución por etapas fijado a mediano y largo plazo. En la fase Inicial (2029) el grupo empresario proyecta tener concluido y operativo el complejo de resort principal, lo que representará el 40% de la infraestructura global del proyecto.
Entre tanto, la finalización integral, prevista para el 2032, estima completar el desarrollo urbanístico, vial y residencial de las 300 hectáreas totales del predio.







