El Nordeste argentino cerró el primer semestre de 2026 con una señal alentadora en materia inflacionaria, aunque insuficiente para abandonar el primer lugar entre las regiones con mayor aumento del costo de vida del país.
Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la inflación de junio fue del 1,9%, el registro más bajo de los últimos nueve meses y el primero por debajo del 2% desde septiembre de 2025, cuando el Índice de Precios al Consumidor (IPC) marcó aquí 1,8%.
La desaceleración de junio permitió consolidar la tendencia descendente iniciada tras el pico de marzo, pero no modificó el panorama general del semestre. Entre enero y junio, la inflación acumulada en el NEA alcanzó el 19,9%, el porcentaje más elevado entre las seis regiones del país y 3,1 puntos porcentuales por encima del promedio nacional, que fue del 16,8%. En la comparación interanual, el escenario también se repite: el Nordeste acumuló un 36,5% frente al 33,5% registrado a nivel nacional.
La evolución mensual del índice muestra con claridad ese proceso de desaceleración. El año comenzó con una inflación del 3,8% en enero y del 3,1% en febrero. En marzo se produjo el mayor incremento del semestre, con un 4,1%, para luego iniciar una baja sostenida: abril cerró con 2,7%, mayo con 2,6% y junio finalmente perforó la barrera del 2%.
Aunque el índice general moderó su ritmo de crecimiento, algunos rubros continuaron ejerciendo una fuerte presión sobre el presupuesto de los hogares. El principal volvió a ser Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que en junio registró una suba del 5%, más de dos veces por encima de la inflación general del mes.
La incidencia de este capítulo no fue un fenómeno aislado. En el acumulado del primer semestre alcanzó un incremento del 46%, ubicándose ampliamente al frente del ranking regional. La misma tendencia se observa en la comparación de los últimos doce meses, cuando acumuló un aumento del 70,7%, muy por encima del resto de las divisiones relevadas por el INDEC.







