“Fue la gran lucha de mi vida”, afirmó en un programa radial de este domingo para recordar que “el instituto dirigió su formación” recién llegado de Buenos Aires donde se especializó tras recibirse en la UNNE.
El doctor Tassano, quien se desempeñó como médico, jefe del Servicio de Ecocardiografía, director asociado entre 1991 y 2001 y director ejecutivo hasta 2009, sostuvo que, aun después de haber dejado esas funciones, el sentido de pertenencia hacia el Instituto “se acrecienta con los años”. “Solo fui un ladrillo en la construcción” señaló cuando le consultaron sobre aquellos días.
En ese marco, destacó a quienes hicieron posible el nacimiento y crecimiento de la institución. “Quiero expresar mi más sincero reconocimiento a quienes soñaron este proyecto y trabajaron para hacerlo realidad; a los médicos, enfermeros, técnicos, personal administrativo y de servicios, directivos y a cada trabajador que, con dedicación silenciosa, convirtió a esta institución en un orgullo para Corrientes y en un centro de referencia para el país y el mundo”, expresó.
En ese sentido mencionó muchos nombres, entre otros médicos a: Jorge Badaracco, Tono González, Norberto Galeano, Ricardo Rasmussen, Leticia Matta, Pozzer y muchos otros que hicieron ahí su residencia (algunos de los cuales emigraron luego a otras provincias).
Asimismo, destacó que el Instituto de Cardiología “no solo ha salvado incontables vidas, sino que también ha sembrado esperanza y educación preventiva”, consolidándose como un ejemplo en superación de dificultades, que también las tuvo en las crisis que tuvo el país y la provincia.
Finalmente, el titular de la Cámara de Diputados consideró que el mejor homenaje a estas cuatro décadas de trayectoria consiste en fortalecer la conciencia colectiva sobre el cuidado de la salud.







